Lunes. -
Ni siquiera puedo renegar
de tu muy reseco actuar
cuando pasas de renglón
en una ventana de conversación.
Y si por alguna casualidad
algún comentario dulce se te escapa
rápido das vuelta la tapa
y sin descuido retomas tu sequedad.
Lo grave es que a veces
no te acuerdas de volver
y te quedas abrazado a mi
susurrando dulzuras a mi oído.
Es entonces cuando pierdo cordura
y me entrego a la locura
y sin queja alguna
me entrego oportuna.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario