jueves, 29 de julio de 2010

Días de luz de vela (uno)


(uno) Jueves. - Te prometo el día de mis mañanas, y las noches de mis lunas. Te prometo mis labios ansiosos de besos. Te prometo mis manos. Te prometo algunos mensajes, de esos que te distraen. Te prometo lemon pie de vez en cuando al mes. Te prometo los colores, y el blanco. Te prometo risas y ocurrencias. Te prometo algo de misterio y películas de terror. Te prometo retarte cuando no me pasas un mate. Te prometo estar sensible cuando me está por venir. Te prometo acostarnos juntos todas las noches, y amanecer abrazados. Te prometo apoyo al perseguir tus sueños e ideales. Te prometo bajarte a tierra cuando se te ocurran locuras. Te prometo olvidarme siempre del cinturón de seguridad. Te prometo segundos, minutos, horas, días, semanas, meses… años. Te prometo comidas ricas, y cuidarme al salpimentar. Te prometo querer algo dulce antes de ir a dormir. Te prometo la bufanda. Te prometo mirar siempre más allá de tus ojos. Te prometo sonrojarme cuando digas esas cosas que vos sabés. Te prometo bromas tontas, y un poco de doble sentido. Te prometo amor, y sólo un poquito de cursilería. Te prometo un par de escenitas de celos que nos permitan la reconciliación pertinente. Te prometo querer bailar en las fiestas hasta que me duelan los pies. Te prometo el protagonismo en mis sueños, y no asociar ni condensación ni desplazamiento. Te prometo caminar a tu lado el camino. Te prometo cuidarte. Te prometo quedarme a tu lado aún cuando la cosa ande difícil. Te prometo, hoy, lo que soy...

Días en verso (dos)

Lunes. -
Ni siquiera puedo renegar
de tu muy reseco actuar
cuando pasas de renglón
en una ventana de conversación.

Y si por alguna casualidad
algún comentario dulce se te escapa
rápido das vuelta la tapa
y sin descuido retomas tu sequedad.

Lo grave es que a veces
no te acuerdas de volver
y te quedas abrazado a mi
susurrando dulzuras a mi oído.

Es entonces cuando pierdo cordura
y me entrego a la locura
y sin queja alguna
me entrego oportuna.